Un buen tazón de esta sopa de verduras te mantendrá satisfecho durante horas sin consumir muchas calorías, lo cual es ideal para quienes buscan bajar de peso. Además, es una manera fácil de aumentar tu consumo diario de verduras.
Incluso si perder peso no es tu objetivo, esta receta es una manera fácil de consumir tus porciones diarias de verduras. Con la variedad de ingredientes, obtendrás muchos nutrientes para fortalecer tu sistema inmunológico y complementar una dieta saludable. Una vez preparada, esta sopa de un solo plato se puede disfrutar durante varios días, ya sea directamente de la nevera o congelada para que dure más tiempo.
Ingredientes:
Rinde 8 porciones
2 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
1 cebolla mediana, picada
2 zanahorias medianas, picadas
2 tallos de apio, picados
340 g de judías verdes frescas, cortadas en trozos de 1 cm
2 dientes de ajo, picados
225 ml de caldo de pollo sin sal o caldo de verduras bajo en sodio
2 latas (425 g cada una) de alubias blancas bajas en sodio (cannellini u otras), enjuagadas
120 ml de col rizada picada
2 calabacines medianos, picados
4 tomates Roma, sin semillas y picados
2 cucharaditas de vinagre de vino tinto
¾ cucharadita de sal
½ cucharadita de pimienta molida
8 cucharaditas de pesto preparado
Cómo preparar sopa de verduras para adelgazar.
1. Prepara los ingredientes
Antes de empezar a cocinar, limpia y corta todas las verduras. Tenerlas preparadas y listas agilizará el proceso de cocción.
2. Cocina las verduras
Necesitarás una olla grande, como una olla de hierro fundido, para preparar esta sopa. Usar un recipiente demasiado pequeño ralentizará la cocción, así que asegúrate de usar uno grande con una superficie amplia. Calienta el aceite y añade la cebolla, las zanahorias, el apio, las judías verdes y el ajo. Cocina, removiendo con frecuencia, hasta que las verduras estén blandas, lo que debería tardar unos 10 minutos.
3. Añade el caldo y cocina a fuego lento
Vierte el caldo y lleva la mezcla a ebullición. Baja el fuego para que hierva a fuego lento. Cocinar las verduras a fuego lento en el caldo las ablandará aún más sin que se doren.
4. Añade los ingredientes restantes
Los últimos ingredientes, concretamente las judías verdes, la col rizada, el calabacín y los tomates, solo necesitan calentarse, así que se añaden casi al final, junto con el vinagre, la sal y la pimienta. Cocina durante 10 minutos o el tiempo suficiente para que el calabacín y la col rizada estén blandos.
5. Termina con pesto
Sirve la sopa en cuencos y, si lo deseas, añade un poco de pesto. El pesto aporta un toque herbáceo al plato y un sabor extra gracias al ajo.
Las mejores variaciones para probar
En lugar de col rizada, prueba con espinacas, acelgas u otra verdura de hoja verde consistente. Si te animas, mezcla varias de estas verduras para obtener aún más sabor y nutrientes.
Para una textura más firme, prueba con garbanzos.
Para otra alternativa cremosa, puedes usar frijoles pintos o frijoles blancos.
Las hierbas son una forma sencilla de añadir sabor y un toque de frescura sin aportar muchas calorías. Agrega hierbas frescas más consistentes, como el romero, durante los últimos 10 minutos de cocción. Para hierbas más delicadas y de hojas verdes, como el perejil y la albahaca, agrégalas justo antes de servir.

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